Policiales
25/11/2025
Muerte del hijo del exjefe policial: “Pudo controlarse y no lo hizo”
Ese es el objetivo de la fiscal, señalando que el acusado estaba capacitado para situaciones de estrés diario.
Sobre el caso del crimen del hijo del exjefe de la Policía, Alfredo Arnaldo Molina y el ataque a balazos a una joven oficial, ocurrido en abril del 2024. La fiscal Lucrecia Troia, se refirió a la figura de emoción violenta: “En el artículo 80 se señala que si el delito se comete baja estas circunstancias, es un atenuante a la pena, es algo repentino y transitorio. Es algo que viene y se va, que, por un estímulo externo, hace que no se pueda controlar sus impulsos. En este caso no se da figura, las pruebas así lo van a demostrar. Vamos a demostrar que el estaba en conocimiento que ella estaba en esta relación”.
“Comprobar que el pudo controlar sus impulsos y no lo hizo, no tuvo la intención de frenar esto. La capacidad se presume, la defensa tiene que demostrar que el no pudo controlar sus impulsos. Ni la fiscalía fue por una premeditación, hubo una intención voluntaria en ese momento de llegar a ese resultado. El estaba capacitado para situaciones de estrés diario”, analizó en referencia a la estrategia de la defensa.
Consultada sobre la posibilidad de prisión perpetua, “Es una pena de mas de 25 años, en caso de que se hubiera consumado el homicidio de Bárbara si hubiera sido perpetua. Primero hay que establecer bien la responsabilidad penal y luego las penas”.
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