Las inundaciones que afectan a distintos sectores de Corrientes no solo generan complicaciones materiales y dificultades para las familias damnificadas, sino que también representan un riesgo para la salud. El contacto con agua posiblemente contaminada, la humedad persistente, las altas temperaturas y la presencia de animales e insectos pueden favorecer la aparición de distintas enfermedades.
En este contexto, el médico especialista en clínica médica y jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Escuela, Alfredo Revidatti, brindó una serie de recomendaciones para prevenir complicaciones durante el período de anegamientos. Si bien aclaró que actualmente no participa directamente de los operativos sanitarios en las zonas afectadas, recordó su experiencia durante las inundaciones de San Luis del Palmar y explicó cuáles son los cuidados que considera fundamentales.
El profesional señaló que, durante este tipo de emergencias, suelen aumentar las consultas por problemas digestivos y afecciones de la piel. También advirtió sobre los riesgos de las mordeduras y picaduras de animales que pueden aparecer en sectores inundados.
“Hay que tener mucho cuidado porque vos pisás el agua y no sabés qué hay abajo”, remarcó, al explicar que los desbordes de los ríos pueden arrastrar elementos y animales que representan un peligro para quienes transitan por esos lugares.
Revidatti puso especial énfasis en la necesidad de garantizar agua segura para beber, cocinar, higienizarse y limpiar los utensilios. Según explicó, las familias deben anticiparse a las dificultades que pueden presentarse cuando el agua invade los hogares y afecta el suministro habitual.
El médico señaló que no alcanza con observar que el agua extraída de una perforación o una bomba se vea transparente, ya que eso no garantiza que sea apta para el consumo.
Durante la entrevista, mencionó el uso de lavandina como método de desinfección y recordó prácticas utilizadas en campañas sanitarias anteriores. Sin embargo, la cantidad necesaria depende de la concentración del producto y de las indicaciones correspondientes, por lo que se debe seguir la información oficial de las autoridades sanitarias y no utilizar lavandina perfumada ni productos que no sean aptos para potabilizar agua.
También recordó que existen pastillas potabilizadoras que suelen distribuirse durante los operativos de asistencia. En estos casos, es importante respetar las instrucciones del producto y los tiempos de espera indicados.
Respecto del agua de pozo o de perforación que pueda haber sido afectada por las inundaciones, recomendó extremar las precauciones y no consumirla sin un tratamiento adecuado.
El especialista también habló sobre la importancia de contar con agua segura para preparar el mate, cocinar y lavar los platos y cubiertos. En ese sentido, aconsejó tener una olla disponible para calentar agua y preparar los alimentos cuando las condiciones lo requieran.
Otro de los puntos destacados por Revidatti fue la manipulación de los alimentos. El profesional recomendó priorizar las comidas cocidas y evitar las verduras crudas cuando no se pueda garantizar que fueron lavadas con agua segura.
Durante la entrevista, explicó que la lechuga y otras verduras de consumo crudo requieren una limpieza cuidadosa, mientras que la cocción constituye una alternativa para reducir determinados riesgos asociados a la contaminación.
También destacó la importancia de lavar correctamente las cacerolas, los platos y los cubiertos antes de volver a utilizarlos.
En cuanto al uso de lavandina para desinfectar superficies y utensilios, aclaró que debe emplearse con precaución y de acuerdo con las indicaciones del fabricante. Nunca debe mezclarse con otros productos de limpieza ni utilizarse directamente sobre los alimentos.
Revidatti insistió en que estos cuidados cotidianos pueden marcar una diferencia importante cuando las familias atraviesan una emergencia prolongada y no cuentan con las condiciones habituales de higiene.
El médico explicó que la limpieza de los hogares afectados por el agua requiere una atención especial. Recomendó retirar primero el barro y los restos de suciedad antes de avanzar con la limpieza de los espacios.
También hizo referencia a la ropa que entra en contacto con el agua de inundación y el barro. Señaló que es importante retirar los restos de arena y suciedad antes del lavado y utilizar productos adecuados para cada tipo de prenda.
En el caso de la ropa de color, mencionó la existencia de productos específicos que permiten lavar sin utilizar lavandina común, que puede dañar o decolorar los tejidos.
El profesional advirtió, además, que el uso excesivo de lavandina puede resultar perjudicial, por lo que recomendó respetar las indicaciones de los productos y evitar una utilización indiscriminada.
Las afecciones cutáneas son otro de los problemas que pueden incrementarse durante las inundaciones. La combinación de humedad, calor, ropa mojada y contacto con agua posiblemente contaminada puede favorecer la aparición de irritaciones, sarpullidos y hongos.
Revidatti explicó que los niños son especialmente vulnerables y recomendó prestar atención a la higiene y al secado de la piel.
“Lo que haría es secarle bien la piel y al rato le volvería a secar la piel”, expresó al describir cómo actuar ante la aparición de sarpullidos relacionados con la humedad.
El médico hizo hincapié en que no alcanza con pasar una toalla una sola vez si la piel continúa húmeda. Por eso, aconsejó utilizar una toalla seca cuando sea necesario y prestar especial atención a la espalda, las axilas, los pliegues, la entrepierna y la zona del pañal.
También recomendó secar cuidadosamente los pies, dedo por dedo, para evitar que la humedad permanezca entre ellos y favorezca la aparición de hongos.
En relación con los productos de higiene, señaló que algunos jabones perfumados y con aditivos pueden resultar irritantes para determinadas pieles. En el caso de los niños, aconsejó utilizar productos adecuados y consultar con el pediatra antes de aplicar cremas o medicamentos.
El profesional advirtió que la aparición de puntos amarillentos u otros signos de infección en un sarpullido debe motivar una consulta médica.
Durante la entrevista, Revidatti detalló los elementos que llevaría en un kit de emergencia para atravesar un período de inundación o una evacuación.
Entre los productos mencionó:
Elementos de higiene personal: jabón blanco, productos para el lavado de manos y artículos básicos para la limpieza.
Productos de limpieza: detergente y lavandina para los usos permitidos, siempre siguiendo las instrucciones de seguridad.
Elementos para atender heridas menores: antiséptico apropiado, gasas, vendas y apósitos adhesivos.
Utensilios para cocinar: una olla que permita preparar alimentos y tratar el agua cuando sea necesario.
Insumos para el agua segura: agua potable almacenada correctamente o productos potabilizadores autorizados.
Elementos para los niños: pañales, ropa limpia, toallas secas y los productos de higiene que necesiten.
Insumos de salud: sales de rehidratación oral y otros productos indicados por profesionales, especialmente si hay niños en la familia.
El médico explicó que priorizaría los elementos indispensables para la higiene y la salud, antes que los productos de perfumería u otros objetos que no sean esenciales durante una evacuación.
También destacó que la preparación anticipada permite responder mejor cuando el agua avanza y las familias deben abandonar sus viviendas con poco tiempo disponible.
Uno de los mensajes más contundentes de Revidatti estuvo dirigido a las personas que permanecen en viviendas rodeadas de agua por temor a que les roben sus pertenencias.
El profesional consideró que, ante una situación de riesgo, la prioridad debe ser proteger la vida y trasladarse a un lugar seguro.
“Buscá un lugar donde poder ir, cerrá toda tu casa, llevá lo que puedas, pero andate de ahí”, aconsejó durante la entrevista.
En ese sentido, explicó que permanecer en una vivienda anegada puede dificultar el acceso al agua potable, la higiene personal, la preparación de alimentos y la atención médica ante una emergencia.
También recomendó que las familias averigüen previamente dónde pueden recibir asistencia, ya sea en un hospital, un Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) u otro establecimiento sanitario cercano.
Revidatti recordó su experiencia durante las inundaciones de San Luis del Palmar, cuando participó de operativos que incluyeron la provisión de tanques y cisternas para que los pobladores pudieran acceder al agua potable.
Según relató, en aquella oportunidad hubo que trabajar para convencer a algunas familias de que abandonaran temporalmente sus viviendas. Para facilitarlo, se organizaron traslados a albergues y se acordó con la Policía el control de las casas que quedaban deshabitadas.
El médico también destacó la importancia de que los operativos de asistencia incluyan atención pediátrica, debido a las necesidades específicas de los niños.
Qué hacer ante diarrea, vómitos o síntomas respiratorios
Revidatti advirtió que los problemas digestivos no deben minimizarse durante una inundación. La diarrea puede provocar deshidratación, especialmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con otras enfermedades.
Por eso, insistió en que las familias deben saber a qué centro sanitario acudir y consultar ante la aparición de síntomas, sin automedicarse ni administrar antibióticos por cuenta propia.
Durante la entrevista, mencionó el agua de arroz como un recurso casero que se utilizaba tradicionalmente mientras se esperaba una consulta médica. No obstante, aclaró que lo fundamental es recibir orientación profesional, ya que la diarrea puede tener distintas causas y no todos los cuadros requieren el mismo tratamiento.
Ante un episodio de diarrea, la recomendación sanitaria es utilizar sales de rehidratación oral preparadas con agua segura, según las instrucciones del producto, y buscar atención médica, especialmente si se trata de un niño o si aparecen signos de deshidratación.
También deben consultarse los cuadros de vómitos persistentes, fiebre, dolor intenso, sangre en las deposiciones o dificultad para beber líquidos. Los antibióticos solo deben utilizarse cuando un profesional los indique.
En cuanto a los problemas respiratorios, el médico advirtió que una afección que inicialmente parece leve puede evolucionar y complicarse. Por eso, recomendó no dejar pasar los síntomas y buscar atención cuando sea necesario.
A partir de su experiencia en San Luis del Palmar, Revidatti recordó que los operativos de evacuación también permitieron detectar problemas de salud que no estaban directamente relacionados con las inundaciones.
Relató que algunos niños presentaban afecciones odontológicas severas porque vivían en sectores alejados y tenían dificultades para acceder a los servicios de salud. Durante el período de asistencia, se aprovechó la oportunidad para acercarlos a odontólogos y realizar controles y tratamientos.
Para el profesional, estas intervenciones demuestran la importancia de que la asistencia a las familias damnificadas no se limite a resolver las necesidades inmediatas, sino que también permita identificar otros problemas de salud y facilitar el acceso a la atención.
Finalmente, Revidatti remarcó que, ante un escenario de inundaciones que puede prolongarse, la prevención debe convertirse en una práctica cotidiana. Garantizar agua segura, mantener la higiene, proteger la piel, preparar un botiquín, conocer los centros de salud disponibles y evacuar cuando exista riesgo son medidas fundamentales para reducir las complicaciones sanitarias y proteger a las familias correntinas.
Comentarios de los lectores