En el marco del concurso preventivo que atraviesa la firma Textil Alal, el Dr. Fernando Peña detalló la delicada situación económica e industrial que enfrenta la compañía. El letrado reveló que la facturación actual representa cerca del 50% respecto de las cifras registradas a fines de 2025.
El factor determinante en esta caída fue el freno total en la planta de hilandería a finales del año pasado, un área operativa estratégica que generaba aproximadamente la mitad de las ventas totales de la firma.
A este complejo escenario se sumó un estrangulamiento financiero caracterizado por la parálisis del crédito bancario, severas trabas para la negociación de cheques y el corte del financiamiento comercial por parte de sus proveedores.
Peña remarcó que la escasez de liquidez bloquea cualquier posibilidad de volcar inversiones para reequipar o poner en marcha las plantas inactivas. Bajo este contexto, el concurso de acreedores apunta a estructurar el pasivo de la compañía para evitar el colapso, con la premisa clave de recuperar volumen de producción para abastecer de recursos la operación diaria y asumir los compromisos financieros.
Diario época
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