Monseñor José Adolfo Larregain respaldó la iniciativa impulsada por el Foro de Organizaciones Vecinales para reforzar las medidas de protección en el puente de Corrientes, en el marco de la preocupación existente por los reiterados casos de suicidio registrados en ese lugar.
En diálogo con Corrientes en el Aire, el arzobispo calificó la propuesta como “algo de sentido común” y destacó el acompañamiento del Arzobispado, junto con el de otras instituciones. En ese sentido, sostuvo que es necesario analizar desde el punto de vista técnico distintas alternativas de infraestructura que permitan proteger el lugar sin afectar su estética.
“Muchas cosas pueden confluir para que sea algo bueno, útil y que es sumamente necesario ante esta realidad que nos golpea tan fuerte desde hace muchos años”, expresó Larregain.
El religioso remarcó que la problemática no es reciente y consideró necesario profundizar el análisis de sus causas. Planteó la necesidad de realizar un estudio “antropológico, social, especialista e interdisciplinar” que permita comprender por qué el puente se convirtió en un escenario recurrente de estas situaciones.
“Es interesante, ¿por qué se da aquí en Corrientes?”, planteó, al tiempo que señaló que deberían analizarse distintos factores sociales y urbanos relacionados con la problemática.
Un abordaje que vaya más allá de la infraestructura
Larregain también destacó la tarea que realizan los integrantes de los llamados Ángeles del Puente, quienes brindan acompañamiento y contención a personas en situaciones de crisis. Sin embargo, consideró que esa labor debe complementarse con políticas de prevención y una respuesta más amplia.
En ese marco, puso el foco especialmente en la salud mental y en la necesidad de fortalecer los mecanismos de escucha y contención.
“A veces la falta de escucha, de contención, y por supuesto el corrimiento del Estado con todo lo que es la salud mental y lo que se está viviendo con relación a la economía y al día a día, influye sin duda en todo esto”, sostuvo.
El arzobispo describió además un escenario social marcado por “mucha angustia, mucha ansiedad, mucho dolor contenido” y situaciones que, en muchos casos, permanecen en silencio.
Como ejemplos de las dificultades cotidianas, mencionó situaciones que observa en supermercados y farmacias, donde algunas personas deben dejar productos porque no pueden afrontar el costo de sus compras o elegir entre medicamentos y otros bienes necesarios.
“Todo eso repercute muchísimo, y en gente que a veces no tiene contención o quien pueda darle una mano, puede encausarse muy mal”, advirtió.
La importancia de evitar la estigmatización y promover la ayuda
Durante la entrevista también se planteó la necesidad de tener especial cuidado en la manera en que los medios de comunicación abordan los casos de suicidio, evitando convertir determinados lugares en puntos de referencia para personas que atraviesan una crisis.
En ese sentido, Larregain coincidió en que se trata de una problemática que requiere un tratamiento serio y responsable, acompañado por especialistas de distintas disciplinas.
Un mensaje para las familias
Finalmente, el arzobispo se refirió a las familias que atraviesan el duelo por la pérdida de un ser querido y recomendó buscar acompañamiento espiritual y profesional.
“A rezar mucho, a tener confianza en Dios, a buscar ayuda espiritual, que eso es fundamental”, expresó.
Además, destacó el trabajo de la Pastoral del Duelo, que funciona en distintas parroquias y brinda acompañamiento a personas que atraviesan procesos de duelo.
Larregain sostuvo que quienes enfrentan estas pérdidas necesitan apoyo para poder continuar con su vida cotidiana y atravesar el
dolor con acompañamiento. “Con la confianza puesta en Dios y la ayuda de gente y profesionales es que se puede seguir adelante”, concluyó.
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