El devoto y diseñador, relató: “El Manto de la Virgen de Itatí es símbolo de amparo para el pueblo correntino. No es una ‘tela’, es un símbolo de protección para muchos”.
Es una de las manifestaciones textiles de fe más profundas de Corrientes. Viste a la Patrona de la provincia y es ofrendado por devotos, artesanos y artistas a lo largo de los años.
Fue confeccionado en dos metros y medio de pana de alta calidad. El manto se caracteriza por su color celeste intenso, pintado a mano en alusión al cielo y a la pureza marina.
Está delicadamente bordado a mano con hilos de oro y plata, con un calado en cuerina cuyo diseño fue extraído de un empapelado.
Lleva piedras y lazos de cristal que simbolizan el cielo, la realeza de María y la conexión con la tierra correntina. Sus bordes están enmarcados con una cenefa de pedrería que le da peso y majestuosidad.
“El manto no es solo una prenda, es pesado, luminoso y majestuoso. Cuando la Virgen lo vista, el manto bordado con luz propia representa la fe del pueblo que la cubre y la honra”, dijo su autor.
La puesta de la vestimenta de la bendita Imagen se realizó durante la noche del lunes noche en su Camarín, a cargo de sus Camareras Melanis, Sara y Susana, con la colaboración de Tunino y Carlos, y fue presidida por el rector del Santuario, P. Claudio Javier Muñoz.
La comunidad religiosa y parroquial agradece al diseñador encargado de realizar esta obra de amor a la Tierna Madre de Itatí.
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