El cannabis como aliado contra el dolor
Para Dana, el dolor crónico era una barrera que le impedía realizar tareas cotidianas tan simples como bañarse. El tratamiento con aceite de cannabis, que toma todas las noches junto a otros fármacos como morfina y pregabalina, le ha permitido recuperar el descanso y aliviar el sufrimiento físico.
"A los 10 minutos de tomarlo ya me da sueño. Lo uso para aliviar el dolor, porque es un dolor grandísimo que no tiene palabras para describirse. Gracias a la medicina tenemos estas cosas que nos ayudan a sobrellevarlo", explicó a Corrientes en el aire.
La joven también destacó la importancia de romper tabúes y estereotipos en torno al cannabis medicinal. Tras consultar con su médica, quien le explicó detalladamente la diferencia con el uso recreativo, Dana comenzó a utilizar el producto que se desarrolla en Corrientes, encontrando un alivio que los opioides comunes no lograban alcanzar por sí solos.
El rol de la salud mental y la familia
Dana es abogada penalista y de familia, y a pesar del tratamiento, continúa ejerciendo su profesión en la medida en que su cuerpo se lo permite. En este proceso, la asistencia psicológica ha sido clave para procesar su realidad: "Mi psicóloga me dijo: 'esto es un diagnóstico, no te define; no define quién sos ni lo que vas a hacer'", recordó.
Además, se reconoció como una "privilegiada" por el entorno que la rodea. "A diferencia de gente que veo que tiene que ir a hacerse la quimio sola en colectivo, yo tengo a mis padres que son unos 'padrazos'. Al principio me costaba dejarme ayudar porque siempre fui muy independiente, pero aprendí a abrirles la puerta para que ellos también se sientan útiles acompañándome".
Un mensaje de fe y esperanza
Con una mirada optimista a pesar de la incertidumbre sobre los tiempos del tratamiento (que depende de que los tumores comiencen a achicarse), Dana dejó un mensaje para quienes atraviesan situaciones similares.
"Recibir un diagnóstico así es difícil, pero Dios tiene una misión para todos. Cuando uno está agarrado de la mano de Dios, todo está bien", afirmó.
Actualmente, mientras continúa capacitándose con diplomaturas para su currículum, Dana espera que los avances vertiginosos de la medicina encuentren pronto la combinación de drogas adecuada para su sanación definitiva. Mientras tanto, celebra cada resolución judicial favorable en su trabajo y el alivio diario que le permite seguir soñando.
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