El gobierno japonés expresó su preocupación por el hecho de que la refrigeración con agua marina de los reactores de la central nuclear de Fukushima pueda provocar una incrustación de sal en las barras de combustible del núcleo susceptible de causar nuevos riesgos.
"La sal es una gran preocupación", dijo hoy el ministro de Defensa, Toshimi Kitazawa, en declaraciones a la televisora NHK. Es necesario pasar rápidamente a refrigerar con agua dulce, señaló.
Para ello el gobierno estadounidense ofreció ayuda, dijo Kitazawa.
En Estados Unidos, el ex jefe de la seguridad para reactores del consorcio General Electric, Richard Lahey, advirtió de que la sal se incrusta en las barras de combustible y con ello podría bloquear su enfriamiento.
Según dijo en declaraciones al "New York Times", en el reactor 1 podrían haberse concentrado 26 toneladas de sal, mientras en los bloques 2 y 3 incluso 45 toneladas en cada uno. General Electric desarrolló el diseño básico de los reactores de Fukushima.
Los tres empleados que trabajaban el jueves en el reactor 3 de la central Fukushima I, donde intentaban reparar cables para restablecer el sistema de refrigeración del reactor, estuvieron expuestos a una dosis extraordinariamente alta de radiación.
Mientras realizaban su labor no llevaban botas de protección, por lo que el agua con elevada radiactividad les atravesó los zapatos. De cauerdo a lo informado por Tepco, el agua con la que tomaron contacto tenía una radiactividad de 3,9 millones de becquereles por centímetro cúbico.
Dos de los tres trabajadores fueron llevados con quemaduras a una clínica especial.
Hoy serán trasladados desde Fukushima hacia la ciudad de Chiba al sur de Tokio, al Instituto Nacional para Investigación de la Radiación, según reportó la agencia Kyodo. Allí permanecerán probablemente en observación durante cuatro días.
La operadora privada Tepco que maneja la planta, sostuvo que durante una inspección efectuada el miércoles no había agua en el sitio donde luego trabajaron los técnicos.
Luego del incidente, la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial de Japón (NISA) instó a la operadora de la central nuclear a implementar una protección más efectiva de la radiación.
La jefatura de la NISA tomó contacto con la empresa, según dijo el portavoz Hidehiko Nishiyama, quien declaró: "Tenemos problemas con la protección de la radiación".
Desde estos tres reactores ascendía nuevamente vapor blanco.
Aparentemente las labores para restablecer el enfriamiento normal prácticamente no registraron progresos.
Por otra parte, Japón no planea ampliar actualmente la zona de evacuación en torno a la averiada central nuclear, aunque el gobierno recomendó hoy a habitantes de la zona a una distancia de entre 20 y 30 kilómetros del lugar que partan voluntariamente a zonas más alejadas.
Esta recomendación no se basa en razones de seguridad, aclaró el portavoz gubernamental Yukio Edano, citado por Kyodo. Para evitar numerosos problemas cotidianos, ya numerosos residentes de esa franja resolvieron abandonar la zona por su propia iniciativa, añadió.
La zona de evacuación es de un radio de 20 kilómetros en torno a la planta. Más allá de eso, la población que reside de 20 a 30 kilómetros fue instada a no salir de sus casas y en lo posible no permanecer al aire libre.
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