La Ruta 40 quedó cortada por daños causados por camiones

El viernes pasado, en me­dio de las lluvias registradas en la zona de Santo Tomé, el paso de un convoy de ca­miones con acoplados car­gados de rollizos de madera causó severos daños en la calzada de ripio sobre la Ruta Provincial 40, al punto tal que debió interrumpirse el tránsito vehicular.

INTERIOR - 15-01-2020

La vía fue dañada a lo largo de 20 kilómetros y las consecuencias para el trán­sito afectan al turismo pues se trata de una de las rutas “más importante para los Esteros del Iberá”, informó el Ministerio de la Produc­ción de Corrientes.

La cartera provincial ex­presó su “alarma” por el paso “irresponsable” de camiones con producción forestal por una ruta que comunica el este provincial con los Esteros del Iberá, que debió ser interrumpida al tránsito debido a los da­ños ocasionados.

El tramo afectado es des­de el empalme con la Ruta Nacional 14, a la altura de estancia Casualidad hasta establecimiento Mora Cué, y a la altura de la estancia San Miguel, donde quedó atas­cado un camión al que se debió asistir con un tractor para sacarlo, informaron las autoridades.


Vale destacar que el ca­mino es mantenido por el Consorcio Caminero Nº 7 y su presidenta, Verónica Storti, expuso que el daño fue provocado debido a la “irresponsabilidad por parte de los choferes de las em­presas forestales”. También explicó que se registró un “alto tránsito de camionetas en días de lluvia que trasla­dan personal y que también deterioran la ruta”.

PEDIDO DE CONTROLES

El reclamo por parte de la rotura de caminos y rutas por parte de los transportes de gran porte no es nuevo. De hecho, hay localidades en la costa del río Uruguay que vienen denunciando que esto ocurre desde hace años y exigen a la Dirección Provincial de Vialidad que se profundicen los contro­les en el transporte de carga para evitar sobrepeso y que afecte la vida útil, la capaci­dad y la seguridad de las ru­tas provinciales.

El sobrepeso de los rolli­zos de madera genera “en­huellamiento” y pozos en el enripiado y en el asfalto de las rutas. No es la primera vez que Santo Tomé tiene estos problemas. Hace dos años con quedó destruida la carretera provincial 68, que comunica Garaví con Vira­soro, que es enripiada.

En su momento se tornó intransitable los días de llu­via, debido al impacto que causaban los camiones que transportan madera en la zona. Debido a esa situación los pobladores pidieron que no ingresen los camiones de las empresas forestales de Gobernador Virasoro a bus­car maderas por la Ruta 68, ya que es el único camino al­ternativo para llegar a Santo Tomé en casos de emergen­cia sanitarias. De todas for­mas, los reclamos no fueron escuchados y los inconve­nientes continúan.

Diario Norte

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