Bajó el índice de pobreza en Corrientes pero aumentó la desigualdad en el NEA

En el primer semestre del año, el 41 por ciento de la población no cubría sus necesidades básicas en el aglomerado urbano. En la región aumentaron indicadores que miden la concentración de ingresos. La calidad de vida registró una mejora.
CORRIENTES - 31-12-2019

En 2019 uno de los principales indicadores socioeconómicos que mayor preocupación generó fueron los elevados índices de pobreza,  que en Corrientes, si bien bajó ocho puntos en el primer semestre, afectó al 41 por ciento de la población. El empleo en negro registró una leve baja en el tercer trimestre, en tanto, la desigualdad aumentó en los hogares del NEA.
En 2018, según datos del Indec, la pobreza alcanzó a la mitad de la población en el aglomerado urbano Corrientes. La cifra causó alarma y desestimaciones por parte de las autoridades provinciales, incluso se mencionó que se darían a conocer estadísticas locales. Sin embargo, en septiembre pasado, el organismo nacional difundió un nuevo documento, a través del cual, se marcó un descenso de ocho puntos de este indicador en Capital durante el primer semestre del año.
De esta manera, la pobreza fue de 41,4 por ciento en la ciudad. Los números continúan elevados. La capital se posicionó quinta entre las jurisdicciones del país. Con 52,9 por ciento, Concordia, en Entre Ríos, fue el aglomerado urbano con la cifra más alta de Argentina. En segundo lugar se encontraba la vecina Gran Resistencia, con 46,9 por ciento; en el tercero, Santiago del Estero- La Banda, con 44,8 por ciento; y en cuarto, Salta, con el 41,8 por ciento de la población sin poder satisfacer sus necesidades básicas.


En tanto, en Corrientes la indigencia bajó 2,6 puntos, ya que en el segundo semestre de 2018 fue de 13,8 por ciento. No obstante, en términos interanuales se mantiene alta, ya que en el primer semestre del año pasado fue de 4,6 por ciento. Esto significa que aumentó 6,6 por ciento en un año.
Los números revelan que en la ciudad más de 155 mil personas están bajo la línea de pobreza. Integran más de 36 mil hogares. A su vez, más de 9 mil hogares están bajo la línea de indigencia, afectando a más de 42 mil habitantes.
Según un último informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), en conjunto con la UCA, la Universidad Nacional de La Plata y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), Corrientes es una de las dos provincias que registran niveles críticos de pobreza crónica. El 26 por ciento de la población se ubicaría en estas condiciones. Se trata del 10 por ciento con menos posibilidades de salir de esta situación, aún en periodos de crecimiento económico, según detalles del trabajo conjunto de las instituciones que plasmaron en un mapa.

Desigualdades
Las asimetrías, a su vez, revelan inquietantes coincidencias por regiones geográficas. El Norte argentino registra los números más preocupantes en materia socioeconómica. Así, de acuerdo con un último informe del Indec, los indicadores de desigualdad aumentaron en el Nordeste.
Si se tienen en cuenta los indicadores por ingreso familiar, durante el primer trimestre de 2019 la brecha de ingresos por promedios del ingreso per cápita familiar de la población en el NEA era de 18 puntos. Esto significa que, si se divide la población en deciles, es decir, porcentajes de 10 por ciento, sobre un total del 100 por ciento, el que se encuentra en la cúspide de la pirámide, esto es, el que más gana, supera 18 veces los ingresos promedios per cápita familiar de los que están en la base, es decir, los que menos ganan.


El decil 10, que es donde se encuentra la población que mayores ingresos económicos percibe, registra una amplitud de montos, lo cual también marca una pauta de una acentuación de los extremos, asimetrías, incluso dentro del mismo sector que cuenta con mayores recursos monetarios.
En el Nordeste, la población que se encuentra en dicho grupo cuenta con una escala de ingreso de 20 mil a 134.400 pesos.  Mientras tanto, el grupo que se ubica en el decil 9, percibe únicamente entre 13.400 y 20 mil pesos de ingresos por hogares, lo cual marca una mayor compactación.
Otro de los indicadores de desigualdad es el coeficiente de Gini. Toma valores comprendidos entre 0 y 1. El valor 0 corresponde al caso de “igualdad absoluta de todos los ingresos” y el valor 1 al caso extremo contrario, donde todas las personas tienen ingreso 0 y una sola persona se lleva el total.
Teniendo en cuenta estos parámetros, la región Nordeste se encuentra prácticamente a mitad de camino entre ambos extremos. El coeficiente de Gini es de 0,428 puntos en el primer trimestre de 2019. Es el tercero más alto del país, luego de Cuyo, que presenta 0,452 puntos; y NOA, con 0,432.
El indicador registró un crecimiento en dos años. En el primer trimestre de 2017 y de 2018, fue de 0,409 puntos. En el cuarto de ese último año, de 0,401 puntos.


 
En negro
Cabe señalar, no obstante, que en el penúltimo trimestre del año, el empleo en negro registró una leve baja, cercana a los dos puntos. El 38,8 por ciento de los asalariados en el aglomerado urbano Corrientes no cuentan con descuento jubilatorio. Esto representa una disminución de 1,9 por ciento en relación con el trimestre anterior, cuando dicha cifra ascendía al 40,7 por ciento.

Calidad de vida
En términos de calidad de vida, gran parte del Nordeste argentino, entre ellos, Corrientes, registran los menores indicadores de calidad de vida en Argentina. Lo reveló este año un estudio del Instituto de Geografía Historia y Ciencias Sociales y de Instituto Superior de Ingeniería de Software Tandil de Conicet.
En la provincia, sólo algunas ciudades registraron un 10 por ciento de los radios censales con mayor calidad de vida, entre ellos, el centro de la ciudad de Corrientes, y de otras localidades tales como Mercedes, Santa Ana y Paso de los Libres.
A la hora de las definiciones se tuvieron en cuenta indicadores de socioeconómicos, que incluyeron dimensiones como educación, salud y vivienda. También los ambientales, tales como inundabilidad, sismicidad, asentamientos precarios o contaminación, acceso a recursos creativos, que pueden ser de base natural, como las playas, relieves, balnearios o espacios verdes, o  socialmente construidos, como plazas y playones deportivos.

Multidimensional
También este año, se dio a conocer un estudio de Cippec que releva la pobreza en los principales aglomerados  desde una perspectiva multidimensional. En 15 años, los números marcaron una mejora.
Así, en 2003 el Nordeste registró una tasa de pobreza multidimensional del 45 por ciento; en 2018, de 13 por ciento. Corrientes se ubica entre los primeros 13, de 31 aglomerados urbanos, con menor incidencia de este flagelo. Por lo tanto, aproximadamente un 10 por ciento de la población no accede a al menos cuatro derechos básicos, como ser, red de  agua, educación, o una buena alimentación.

Diario El Litoral

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